8 sept. 2011

Como caído del cielo.



Abrazame por la espalda, hunde la cabeza en mi cuello y dime lo bien que huelo; dame pequeños besos en el cuello que me hagan estremecer, luego sube a mi oreja y muerdeme el lóbulo, susurrame al oido que me quieres, para ti, solamente para ti. Agarrame con fuerza, con toda la que tengas pero sin hacerme daño, haz que me sienta segura entre tus brazos, y que no quiera que me sueltes nunca. Acariciame y dime que soy lo mejor que te ha pasado nunca. Luego, empujame juguetonamente contra la pared y pon tus manos a cada lado de mi cara, haciendo una barrera. Mirame fijamente a los ojos aún sabiendo que no me gusta; aguntame la mirada y si la dirijo hacia abajo, levantame el menton y hazme que te mire de frente. Acariciame suavemente los labios con la yema de tu dedo y luego deja que sea tu lengua la que lo haga. Separate unos centimetros, mirame a los ojos como si fuera la primera vez y entonces, solo entonces di: te quiero. Después besame lentamente, como si me pudiera romper y justo en ese momento todo cambiará.

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